Tras trece semanas de competición, 'MasterChef 14' puso su broche este lunes con la victoria de Camilla Angelucci después de imponerse a su amiga Annie en el duelo final. La italiana sucede así a Gabriela Hinojosa, la última ganadora del talent show, tras sorprender con un menú en homenaje a los lugares de su vida: Ibiza, Italia y Cataluña.
A Camilla su paso por 'MasterChef' le ha cambiado la vida como ella misma reconoció justo al comenzar la final. "Para mí es un sueño cumplido, una mejora personal, he aprendido que parando y pensando las cosas salen. Estoy orgullosa de todo mi paso por aquí", confesaba. Asimismo, durante la final, la italiana pidió perdón a su marido y a sus hijos de 9 y 4 años por haberse separado tanto tiempo de ellos para cumplir su sueño.
Ahora tras su victoria en 'MasterChef 13', Camilla Angelucci logra un premio en metálico de 100.000 euros, la publicación de su propio libro de recetas y un máster en Cocina, Técnica y Producto impartido por la Basque Culinary Center.
Pocas horas después de emitirse la gran final de 'MasterChef 14', que fue la menos vista de la historia con un 12,6% y 774.000 espectadores, en El Televisero hemos hablado con Camilla sobre su paso por el talent de cocina.
La ganadora hace balance de su concurso y de los grandes conflictos que protagonizó sobre todo al inicio de la edición con Javier. Asimismo, no duda en salir en defensa del formato ante las críticas de que está todo guionizado y preparado.
¿Cómo te sientes tras haber sido la ganadora de 'MasterChef 14'?
Me siento que he alcanzado todas mis metas, super contenta y satisfecha de mi misma. Ni una nota de 10 en el colegio me hubiese hecho sentir así en mi vida. He logrado mi objetivo, el único que me he puesto en la vida, y estoy super super contenta.
¿Qué supone esta victoria para ti?
Supone el aprender a amarme, aprender a saber que cuando uno se esfuerza y quiere algo con toda su alma lo puede conseguir. Me ha enseñado mucho y se lo voy a enseñar también a mis hijos hasta la muerte para que consigan todo lo que quieran y se propongan.
¿En ningún momento llegaste a pensar que podrías ser la ganadora?
No, en ningún momento. Solo pensé que podría tener probabilidades cuando probaron los platos del duelo final y cuando escuché a Joan Roca decir que mi postre podía estar en un restaurante tres estrellas Michelín. Ahí fue cuando pensé que quizás podrían decir mi nombre. Pero siempre estuve convencida de que iban a ganar Germán, Chambo o Annie.
Durante la prueba del Sigue al Chef se te vio sufrir y estar algo perdida. Sin embargo conseguiste ganar la primera chaquetilla a pesar de que Pepe decía que no confiaba en ti. ¿Cómo recuerdas esa prueba y qué sentiste cuando viste que te clasificabas?
Estaba muy perdida. Ver entrar a Oriol Castro ya era un orgullo. Y estuve cocinando todo el rato super desordenada, no iba a tiempo, me sentía todo el rato perdida. Y además como se vio estaba todo el rato de espaldas porque me había puesto las cosas detrás y estaba más concentrada en los números, que se me dan fatal, que pendiente a lo que estaba haciendo Oriol. Pero supe pararme un momento y me dije 'Camilla, para y concéntrate y reconduce todo bien y no tires la toalla'. Y al final lo logré. Me encantan las remontadas.

Antes del gran duelo final ya decías que te encantaría enfrentarte a Annie. ¿Cómo viviste el duelo final con ella?
Fue muy emocionante. Muy justo. Creo que ella y yo éramos de toda la edición las que más pasión tenemos por la cocina. Que nos metemos en una cocina y no contamos las horas. Ha sido muy satisfactorio poder enfrentarme a alguien como Annie y estoy muy contenta de que el duelo fuera con ella.
¿Cómo fue preparar el duelo final y por qué crees que el jurado se decantó por el tuyo y no por el de ella?
Elaborarlo, pensar en él y crearlo fue muy emotivo. Yo tenía muy claro que en mi vida hay tres lugares que me han marcado. Yo no podría vivir solo con la gente de Ibiza, o solo con la gente de Barcelona o la de Terni. Quería contar mi historia y contarla a través de las ciudades que me han dado las personas y las cosas más importantes de mi vida.
Empecé con Ibiza y el guisat de peix porque tú no puedes ir a Ibiza y no comerte un guisat de peix frente al mar y tenía muy claro que quería hacer una reinterpretación de ese plato. Después los ñoquis que era contar mis raíces, contar de donde soy, que es de un pueblo con muchas setas, y quería contar mi historia con mi padre y en lugar de hacer un drama quise contar como la cocina fue una vía de escape y cómo pasaba días bonitos con mi madre recogiendo setas entre los tantos malos que vivimos en aquella época. Y luego con el postre me quise superar sabiendo que la podía cagar y perder el premio, pero si ganaba quería hacerlo por todo lo alto y dedicárselo a la familia de mi marido con ese postre tan sencillo y tan difícil de llevarlo a la altura que lo llevé. Estoy muy satisfecha del resultado.
¿Qué balance haces de tu paso por 'MasterChef' y qué aprendizaje te llevas más allá de lo culinario?
Vivirlo como concursante me ha confirmado que es un programa que me encanta, que nada está preparado y que no te hacen los platos ni nada. Tienes que currártelo desde principio a fin, tienes que dar el 100%. No tienes que tener miedo de que se sepa algo de ti porque sino no vas a poder dar el 100%, ni vas a disfrutar. Y he aprendido a madurar como persona, el crecimiento personal ha sido brutal. Y después en la cocina te confirma como tienes que tener respeto hacia el producto y hacia la gastronomía.
'MasterChef' es un programa muy duro y con mucha presión. ¿Qué ha sido lo más duro y lo más complicado para ti?
Lo más duro y lo que peor llevé fue las discusiones con mis compañeros. Odio discutir y estar peleada con alguien y odio tener que gritar. Y al principio con Javier fue así. Después supe reconducir esa relación y fue un logro más que me llevo del programa porque ahora Javier y yo nos llevamos genial. Pero me lo hizo pasar mal. La convivencia fue muy dura.
Es verdad que con Javier tuviste numerosos enfrentamientos. ¿Pero cómo fue la convivencia con el resto de compañeros y cómo llevaste el tener que estar aislada en una casa con otras quince personas?
Bueno yo venía de haber estado los primeros años en Ibiza viviendo en casas con diez, trece personas. Siempre me ha gustado estar con gente. Pero claro llevaba doce años viviendo solo con mi familia. Y bueno no me ha molestado tanto el compartir espacios con la gente, era más bien el tener un mal momento y querer estar sola y no poder. Pero a pesar del mal rollo y las discusiones que yo protagonicé, el estar con 33 años con otras quince personas, cada uno de su padre y de su madre, como si fuera un campamento de verano ha sido muy divertido. Hemos pasado muchas noches hablando y estudiando cosas de cocina y todos hemos vuelto a los 15 años con la convivencia. Me llevo lo mejor.

Al principio se te señaló como una de las grandes villanas de la edición. Sin embargo poco a poco fuiste cambiando el chip mostrándote mucho más empática y cercana. ¿Qué es lo que te pasó?
Lo que me hizo cambiar el chip fueron varias conversaciones que tuve por separado con Germán, con Chambo, con Carlota y con Annie porque yo discutía y me lo llevaba a lo personal y me iba a la habitación y lloraba horas. Y ellos me hicieron ver cómo por ejemplo Javier discutía pero luego estaba riéndose y pasándoselo bien. Y me hicieron ver que tenía que saber desenvolverme bien en este tipo de situaciones. Y tenían razón. Puedes discutir, pero hay que saberlo llevar. Y entonces pensé que había que darle importancia a las cosas que lo tienen y que este era mi sueño y lo estaba estropeando con estas tonterías. Así que decidí centrarme en la cocina y dejar las discusiones a un lado.
Esta edición ha contado con la incorporación de Marta Sanahuja al jurado. ¿Cómo la has visto? ¿Y cómo ha sido trabajar junto a ella, Pepe y Jordi? ¿Quién te ha sorprendido más?
Pepe es un showman, una persona carismática y sabe mucho de cocina y es super simpático, siempre sabe sacarte una sonrisa y cuando tú ves el mundo que se te hace grande él sabe simplificarlo todo. Marta era nueva y creo que lo ha hecho de diez, ha sido muy cercana. Conmigo ha empatizado mucho y con mi situación. Yo creo que ha sido un buen estreno y la veo super profesional y muy simpática. Y luego Jordi me ha sorprendido. Ya era fan suya desde antes, pero como te dicen que es muy duro y rígido como juez vas con un poco de miedo, pero me he muerto de la risa con él. Me ha ayudado mucho en momentos de bajón y para mí es una estrella.
¿El mayor premio de este programa es el Máster en la Basque Cullinary Center pero además también ganas 100.000 euros, ¿tienes ya pensado que vas a hacer con el dinero? ¿Y cuáles son tus planes?
Mis planes de momento es irnos toda la familia a San Sebastián mientras yo hago el Máster. Y mientras voy a enfocarme bien en las redes, hacer vídeo recetas, contar un poco quién soy y lo que quiero transmitir. Y cuando termine y tenga muchos más conocimientos, me gustaría más que un restaurante, porque creo que para eso hay que saber mucho y estar más preparado, abrir un obrador o un laboratorio para poder hacer pasta fresca, pan, pasteles y luego hacerme chef privada y por eventos.
Y con respecto al dinero se habla mucho siempre del dinero que se lleva Hacienda de los premios que se ganan en concursos y realitys de tv como sucede con el bote de 'Pasapalabra'. ¿Qué opinas al respecto? ¿Te parece justo que se lleve tanto porcentaje?
Bueno es que vivimos en una época en la que pagas el 21% por todo, incluso cuando compras el pan. Yo lo que creo es que deberían quitar el IVA a las cosas más baratas y necesarias de nuestro día a día, y en este tipo de premios pues aportar nuestro granito de arena para tener la mejor sanidad y educación públicas posibles y tener las calles limpias y poder vivir bien. Pagamos mucho pero también recibimos y eso nunca lo vemos.

Ha sido la edición menos vista hasta ahora de 'MasterChef' y cada vez hay más críticas de que el programa ha perdido su esencia y le da más importancia al reality que a la propia cocina. ¿Crees que es un formato que puede estar agotado? ¿Cómo lo has visto tú desde dentro?
Críticas siempre va a haber. A la gente le encanta criticar. Yo soy la más criticona, aunque ahora se me ha pasado. Pero a ver, es un programa de televisión. Para entrar ahí dentro tienes que saber cocinar pero también tienes que saber estar delante de las cámaras. No está nada preparado. Si no sabes cocinar no llegarás al programa 5. Hay muchísimo curro detrás. Hay show sí, pero porque si no sería aburrido. Cuando juntas a 16 personas tres meses conviviendo pues también es justo que se vea todo lo que pasa y quién es cada uno y por qué actúa así. Alguien dirá que si tu pasión en la cocina por qué no vas a una escuela de cocina en lugar de a un programa de televisión, pero al final también buscamos darnos a conocer y queremos ser conocidos y si es por nuestra pasión mejor.
Yo voy a seguir viendo 'MasterChef', ahora más que antes porque viviéndolo desde dentro es todo lo contrario a las críticas que se hacen. Es un programa 10. Toda la gente que está ahí te enseña un montón, que si tú no sabes cocinar no te van a tapar ni a cubrir y te vas a ir a casa. No es nada ficción. Claro que está grabado, pero todo lo que se ve es 100% real. Claro, hay tomas falsas porque si los jueces se traban o se equivocan tienen que repetir, pero solo de ellos. Nosotros si nos equivocamos y la liamos nosotros no repetimos. Es un programa 100% verdadero.
¿Cómo te has visto por televisión? ¿Le has cogido el gusanillo? Muchos ex-concursantes de 'MasterChef' han acabado dando el salto a otros realitys o han participado como colaboradores o presentadores de otros programas. ¿Te gustaría seguir ese camino?
Al principio me veía fatal porque era muy antipática, muy polémica y muy intensa. Pero después ya me vi bien. Y si me ofrecieran otros programas siempre que sean relacionados con la cocina estoy abierta a todo, me encantaría además, pero otros no.
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Sobre la firma
Soy el editor y redactor-jefe de El Televisero desde 2015 y desde entonces he sumado para que la web se convierta en una referencia en el ámbito televisivo.




