Giro inédito en Eurovisión para evitar una fuerte polémica si gana Israel con un cambio histórico en una de sus reglas

La Unión Europea de Radiodifusión anuncia nuevas normas en Eurovisión que afectan a la edad de los participantes y la sede del festival

Noam Bettan, representante de Israel en Eurovisión 2026
Noam Bettan, representante de Israel en Eurovisión 2026

Si bien a lo largo de los 70 años de historia de Eurovisión, el ganador del festival contaba con la garantía de celebrar la próxima edición con su país como sede, eso podría cambiar de cara a 2027. La Unión Europea de Radiodifusión ha anunciado una nueva tanda de medidas que dan un vuelco a varios aspectos históricos del certamen, como impedir que el país ganador albergue la competición si determinadas circunstancias geopolíticas o de seguridad comprometen su celebración.

Es decir, el órgano ha actualizado las reglas con un nuevo marco específico que los países ganadores deberán cumplir si quieren hacer de su país la sede del festival. De acuerdo con el nuevo marco anunciado, si una situación geopolítica sensible u otra circunstancia afecta a la seguridad del país y su protección, la televisión pública encargada de acoger el certamen quedará automáticamente inhabilitada.

El país ganador de Eurovisión no será necesariamente la sede del festival tras los cambios en la UER

La UER podrá incluso encargar una evaluación de seguridad independiente para determinar si existen garantías suficientes para celebrar Eurovisión en el país ganador o no, todo tras consultar al Reference Group. Este giro en la legislación llega años después de lo ocurrido en la edición de 2023, cuando Ucrania no pudo ejercer como sede debido a su situación de guerra, obligando a Reino Unido a acoger el festival en Liverpool de la mano de la BBC como segundos clasificados de la entrega en 2022.

Este nuevo paquete de reglas establece también qué ocurrirá si la organización pasa a otra televisión pública en el caso de que el país ganador no cumpla con los requisitos. Así, la UER ha determinado que la cadena elegida como alternativa asumirá todos los derechos y responsabilidades como anfitrión, incluyendo la organización del concurso. En ese sentido, es importante destacar que la televisión pública escogida actuará por derecho propio, no en nombre de ninguna otra cadena, estableciendo una importante diferencia en cuanto al precedente de 2023.

Si esta normativa hubiese estado vigente hace tres años, la BBC no hubiese tenido que acoger dicha edición de Eurovisión en nombre de Supline, habiendo asumido directamente la condición de televisión anfitriona. El organismo aclara a su vez que la decisión de celebrar o no el certamen en el país afecta únicamente a la organización de esa edición, no a la participación del país ganador o a su resultado obtenido en el concurso.

La edad mínima de los concursantes sube a 18 años y se enduceren las restricciones de voces pregrabadas

Esta nueva tanda de modificaciones introduce también importantes cambios en la selección de los concursantes. El reglamento de 2027 estipula que la edad mínima para participar pasa de los 16 años hasta los 18. Así, el criterio no se fija en el día de la final, sino en la fecha del primer ensayo. Esta modificación deja fuera a todos los aspirantes de 16 o 17 años que buscaban probar suerte en las preselecciones de cara a la próxima edición del certamen.

También se actualiza el reglamento con respecto al uso de pistas de acompañamiento y voces pregrabadas durante las actuaciones. Ahora, la voz principal del intérprete deberá ser siempre en directo y será la única que pueda acompañar a la melodía principal de la canción. Esto se traduce en que podrán seguir usándose pistas pregrabadas en Eurovisión, siempre y cuando no se impongan o sustituyan a la voz principal del número en directo. A su vez, se intensifica la negativa a herramientas de corrección de tono como el auto-tune y la prohibición del lip sync (playback).

La fórmula de las semifinales: aún por decidir

Las semifinales de la edición de 2027 también traerán importantes cambios. El televoto vuelve a convertirse en el único juez de las entregas eliminatorias antes de la gran final. Sin embargo, la UER se reserva la posibilidad de incluir también a jurados profesionales, aunque todavía no han determinado qué peso tendría su valoración. Un cambio que podría llegar tan solo un año después de que el órgano recuperase a los jurados profesionales en las semifinales de 2026.

Cabe recordar que en la última edición celebrada en Viena el resultado de cada semifinal estuvo dividido entre un 50% de voto del público y otro 50% basado en la decisión de estos jurados. Por el momento, la UER mantiene abierta la fórmula tras la revisión anual del reglamento del concurso aprobada por el Reference Group este año.

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Sobre la firma

José Sánchez

Como redactor de El Televisero me ocupo de seguir minuto a minuto la actualidad de la pequeña pantalla, saltando de cadena en cadena para plasmar en mis artículos lo más destacado del día, en los diferentes programas de televisión, el veredicto de la audiencia en redes, virales y cualquier información de interés sobre la programación.

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