La 1 de RTVE ha emitido este miércoles el quinto episodio de 'Barrio Esperanza', la serie más vista de la temporada. Y de nuevo la ficción ha pospuesto su comienzo de emisión a las 23:15 horas, tras alargar 'La Revuelta' más de la anunciado a pesar de lo bien que funcionó en domingo al arrancar más pronto en su estreno.
El capítulo quinto de la serie producida por Globomedia ha versado sobre las "relaciones termo", es decir sobre las relaciones que verdaderamente son importantes y significativas en la vida de cada uno y en las que pase lo que pase nunca se enfrían con el paso del tiempo. Asimismo, ha hablado de segundas oportunidades, de cómo se busca cambiar la imagen que el resto tiene de nosotros y de reencontrase con el pasado y los errores.
En el arranque de este último episodio, Esperanza (Mariona Terés) ha regresado a la cárcel para visitar a sus antiguas compañeras reviviendo el fuero vínculo que tenía con ellas. Una visita que le ha hecho reflexionar sobre lo difícil que es la reinserción social.
Mientras, en el colegio de Barrio Esperanza se ha organizado una reunión de antiguos alumnos por el 35º aniversario de este centro escolar, lo que despertaba emociones, recuerdos y tensiones entre los profesores, especialmente con Don Antonio (Mariano Peña), apodado "el Collejas".
Y Manu (Guillermo Campra) se obsesionaba con ser elegido "profesor del mes" ante sus celos al ver que siempre era Don Antonio el más votado por los alumnos. Y tras intentar ganarse a los niños con chucherías el profesor de educación física optaba por pedir consejo a Don Antonio, que a modo de Mufasa y el señor Miyagui trataba de darle consejos a su discípulo. Sin embargo, lo único que conseguía con su consejo es que Tiago, uno de sus alumnos, acabara lesionado y él sin premio. Aunque al comprobar que nadie le iba a votar nunca no dudaba en ponerse él mismo la foto de "profesor del año".
Este capítulo también ha ido de romper corazones, cuando Claudia (Ana Jara) descubría que uno de sus alumnos, Nico, podría estar enamorado y decidía ayudarlo discretamente sin saber que la persona de la que estaba enamorado y que le hacía estar perdido en clase era ella. Tras aconsejarle, el pequeño seguía sus consejos y le regalaba una pulsera y un poema. Después, tras hablar con Fátima, Nico le 'rompía el corazón' a su profesora, al confesar que se había enamorado de alguien mucho más maduro. "No eres tú, soy yo", le soltaba.
Finalmente, varios de los alumnos de la primera generación del CEIP Barrio Esperanza se juntaban por el 35 aniversario del colegio reencontrándose entre ellos y con Don Antonio, "el collejas". Tras reunirse con los que fueron sus alumnos, el profesor les daba un emotivo discurso. "Una vez le preguntaron al gran alpinista George Mallory que por qué subía montañas de 8.000 metros y él simplemente contestó que subo montañas porque están ahí. Y a mí muchas veces me han preguntado por qué sigo siendo profesor tras 35 años, desde luego por el sueldo no es, yo sigo siendo maestro y soy maestro porque todo empieza aquí. Uno será abogado, otra farmacéutica o empresario y que hemos cambiado mucho y somos otras personas, pero lo que sois hoy ya formaba parte de vosotros cuando teníais 9 y 10 años. Sois los mismos. Y yo sigo siendo maestro porque mis niñas y mis niños seguís aquí", pronunciaba muy emocionado, engrosando la lista de valiosas lecciones que nos deja esta producción.
El perdón de Esperanza y la llegada inesperada de Lucho
Y en ese reencuentro que tanta ilusión le hacía a Esperanza, la protagonista se daba cuenta de que muchos de sus compañeros tenían muy malos recuerdos de ella por el bullying que les hizo o por lo mal que se lo hicieron pasar. Por ello, antes de recuperar algunas imágenes de la época, Esperanza se disculpaba con ellos. "Creo que os debo una disculpa, me he dado cuenta de que no fui la mejor compañera de clase y lamentablemente ese recuerdo no lo puedo borrar, y seguramente esto suene a excusa barata, pero creedme que no era consciente de lo que hacía", empezaba diciendo.
"Si os sirve de consuelo, creo que era así de inaguantable porque no me aguantaba ni a mí misma. En casa cuando tenía 10 años era invisible y buscaba atención a toda costa, ¿y cómo lo conseguía? pues haciéndole la vida imposible a mis compañeros. Lo siento mucho, de verdad", terminaba confesando Esperanza logrando el perdón de sus compañeros y abrazándose a todos ellos.
Por último, cuando Esperanza trataba de disculparse con Josete (Carlos Librado) por haberle roto el corazón cuando eran niños y ambos estaban a punto de darse un beso llegaba alguien inesperado: Lucho, el primer ex novio de Esperanza y el que le metió en todos los líos que le llevaron a la cárcel. Una llegada inesperada que adelanta un gran giro en la vida de su protagonista para los próximos capítulos.
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Sobre la firma
Soy el editor y redactor-jefe de El Televisero desde 2015 y desde entonces he sumado para que la web se convierta en una referencia en el ámbito televisivo.




