Cristina Pardo arranca la temporada con grandes cambios. La presentadora inicia una nueva etapa televisiva como rostro de Antena 3 con el estreno de 'La Mesa', el nuevo programa de actualidad y entretenimiento que llega este miércoles a la cadena principal de Atresmedia a partir de las 23:00 horas.
En el primer programa de 'La Mesa', Cristina Pardo contará con dos invitados de excepción: por un lado el periodista y presentador de 'Más de uno' en Onda Cero, Carlos Alsina, y por otro el director y presentador de 'Antena 3 Noticias 2', Vicente Vallés. Con ellos hablará de la actualidad política y social y con el locutor además abordará su nueva vida tras dejar el tramo principal del programa de la radio de Atresmedia en manos de Rafa Latorre y por qué ha decidido pasar a conducir el bloque de entretenimiento del magacín matinal.
Antes del estreno de 'La Mesa', en El Televisero hemos podido hablar en exclusiva con Cristina Pardo sobre esta nueva etapa profesional, sobre lo que espera del programa y cómo van a poder escapar de la polarización y la crispación que hay en todas las tertulias de televisión.
Además, la presentadora responde a cómo vive ella la crisis que atraviesa La Sexta en audiencias tras ser superada por Cuatro en los últimos meses y por la guerra que se ha vivido en los últimos meses entre la cadena de Atresmedia y RTVE con sus programas de actualidad arrasando y llevándose a parte de su público.
¿Cómo fue el momento en el que te proponen el proyecto de 'La Mesa' y dar el salto al prime time de Antena 3 y qué sentiste? ¿Te costó aceptar?
Cuando me lo dijeron lo primero que sentí fue ilusión porque a mí los cambios no me asustan. Después sentí responsabilidad porque al final a nadie le gusta que las cosas salgan mal. Y bueno ahora estoy con la inquietud de a ver si estrenamos porque llevamos mucho tiempo trabajando en el programa y quiero que salga todo bien.
Este salto a Antena 3 supone abandonar La Sexta después de 20 años. ¿Cómo has vivido ese proceso de dejar la que ha sido tu casa aunque sigas viendo a tus compañeros y estés cerca de ellos?
No les he dejado, pero me he cambiado de piso por decirlo de alguna manera. Al final las dinámicas de trabajo van a ser distintas y el día a día es distinto. Para mí los 20 años que he estado en La Sexta han supuesto toda una vida, he sido muy feliz y dejo a algunos amigos. Siempre he tenido mucha suerte con los equipos. Empecé siendo reportera de política y empecé con mucha gente que sigue todavía en la cadena y solo tengo palabras de agradecimiento y mis mejores deseos. Yo solo quiero que a La Sexta le vaya muy bien y bueno es un hasta luego y la vida son cambios. He peleado mucho con los jefes pero para mí han sido 20 años de aprendizaje.
En 'La Mesa' tenéis el reto de aportar algo diferente a todo lo que ya se ha contado y analizado en el resto de programas de actualidad durante la mañana, la tarde y la propia noche. ¿Qué vais a hacer para conquistar a la audiencia?
La gente que esté en 'La Mesa' yo creo que no van a ser personas muy habituales. La gente que ponga 'La Mesa' no va a decir eso de 'jo, ya están los de siempre'. El hecho de ser un formato semanal nos permite ser un poco más selectivos con los invitados y con los colaboradores que en un diario donde vas más deprisa y vas a matacaballo. Los invitados van a merecer mucho la pena y como he dicho en la presentación yo nunca había estado en un programa con unos invitados tan potentes y con tanta gente con ganas de venir.
Y luego la gente se va a encontrar también con un tono distinto a la hora de abordar la actualidad. A mí me gusta contarla de manera sencilla y entretenida y se trata de que los invitados y colaboradores también se metan en ese rollo y que haya básicamente un buen ambiente. Además no solo se hablará de política sino de muchos otros temas con gente reconocida y reconocible. Y luego que las conversaciones que tengamos sean enriquecedoras para el espectador.
Has comentado en la presentación que la actualidad se está poniendo muy desagradable, ¿hubieras preferido ya que cambias de horario y de cadena hacer algo más enfocado al entretenimiento?
No, a mí me encanta la actualidad, está en mi ADN. Y yo por actualidad no solo entiendo política, también está la economía, los sucesos, el tiempo. Me gusta la actualidad y me gusta poder contarla de manera diferente. O sea que no, estoy encantada de poder seguir haciéndolo. Es verdad que la política está muy desagradable y por eso es un reto el intentar trasladarlo al espectador para que no diga apago porque no puedo más. Hay que intentar contarla de una manera muy digestiva y para que el propio espectador pueda sacar sus propias conclusiones y tenga pensamiento crítico. Y luego también vamos a tener entretenimiento por lo que el formato es el ideal.

Al ir los miércoles no vas a tener de competencia ningún programa de actualidad como podía ser 'Horizonte' si fuera los jueves. ¿Eso te tranquiliza de cara a las audiencias?
Seguramente a la gente que sabe de tele esas cosas le tranquilizan. Al final eso es trabajo de los directivos. Yo siempre digo que cuando hice el programa los domingos hubo tardes que me tocó competir contra un Barça-Madrid y contra la final del Roland Garros jugando Nadal, que la veía hasta yo estando en el plató. Así que a mí el tema de la competencia no me asusta. Esto es la vida. Cuando no sea una cosa será otra y si no es Iker será otra. A mí eso no me asusta. Yo comprendo que sí es importante a la hora de programar. Yo lo que le deseo es el bien a todo el mundo porque los programas de televisión son puestos de trabajo y eso no conviene olvidarlo nunca así que cuantos más programas haya más trabajo hay.
Precisamente habéis lanzado un guiño o indirecta llámalo como quieras a Iker Jiménez con esa promo de los fantasmas y la ouija. ¿Qué pensaste cuando te dijeron de hacerla? ¿Y qué opinas de Iker y de su programa que suele ser muy criticado y cuestionado?
A ver en esa promo caben varias interpretaciones. Cabe la que he hecho yo en Instagram que es que va a haber invitados tan buenos que no son de este mundo. Cabe el misterio que rodeaba a 'La Mesa' y cabe lógicamente el guiño a Iker, es algo evidente. Pero nunca se debería interpretar como un dardo ni ataque ni nada. Yo le deseo lo mejor a todo el mundo y por supuesto a Iker, pero como nos han estado comparando y especulando con que si íbamos a competir los jueves pues básicamente hicimos ese guiño. A mí me gusta provocar, me gusta la ironía y el sentido del humor y no tiene más.
Luego lo que ha conseguido Iker tiene mérito porque ha conquistado a un público muy fiel. Nosotros no somos incompatibles y lo mejor es que no vamos a competir. Y como digo no es ningún dardo, le deseo lo mejor a él y a todos los que hacen programas de televisión.
¿A quién te gustaría poder sentar en 'La Mesa'?
Te podría decir que a Rafa Nadal, a Juan Carlos I, a Bárcenas o a Pedro Sánchez. Pero con el paso del tiempo me he dado cuenta de que hay mucha gente interesante en el mundo y mucha gente con cosas importantes que decir. Y hay gente que pensamos que no tiene información y que la tiene toda o gente a la que no se le ve y que merece que se le vea. Me gusta la conversación y sería capaz de conversar casi con todo el mundo.
Como el programa va los miércoles, ¿vas a poder seguir yendo los jueves a la tertulia de 'El Hormiguero'?
Sí, voy a seguir en El Hormiguero y lo mejor de ir los miércoles es que voy a poder seguir participando en la tertulia de los jueves donde me lo paso muy bien.
Volviendo al tema de la crispación. También se achaca mucho a que la televisión está muy polarizada. ¿Crees que sobran programas de tertulia política donde unos se pelean con los otros y se trata de enfrentar a los de derechas y los de izquierdas?
Bueno la sociedad está crispada y la televisión es sociedad. Así que seguramente la crispación lo ha inundado todo por culpa de la polarización. Pero yo creo que el origen de la polarización no está en la televisión sino que lo situaría en la clase política y no solo en España. El problema es que toda la polarización que hay en la política lo haya inundado todo y las calles estén tan crispadas. Eso es lo que es una mala noticia para todos nosotros.
De hecho está tan polarizado todo que se está llegando a niveles de agresión a reporteros como hace unos días a varios compañeros tanto de La Sexta como de TVE en Ceuta...
Es que estamos en un punto tan negativo para todo. A mí las agresiones me parecen lo peor, pero sea a un reportero, o sea a cualquier persona en la calle. No soy partidaria de llegar a ese nivel. Yo soy partidaria de abordar la vida de otra manera y luego no defender las cosas políticas como si nos fuese la vida en ello. A mí no me va la vida en ello. Yo nunca voy a poner la mano en el fuego por ningún político ni voy a sacar la cara por ningún político. Ya son ellos mayores y que lo hagan ellos. Por eso cuanta menos crispación mejor nos irá a todos.
¿Y tú qué tienes que decir cuando tratan de señalarte políticamente? Son muchos los que piensan que como eres de derechas te han pasado a Antena 3 para no afectar a la imagen de La Sexta...
A mí esas cosas me dan igual y me hacen hasta gracia. Cuando cubría al PP en La Sexta también había que ver todos los comentarios que decían y que recibía. Yo lo que intento es ser ecuánime, honesta y justa y analizar las noticias que abordamos con total neutralidad y desde el sentido común. Estuve en contra de la corrupción del PP y estoy en contra de la que hay en el PSOE. Ahora se lleva decir que todos somos de derechas y cuando hacía la información del PP se decía todo lo contrario. Que la gente piense lo que quiera de mí. Además que eso también depende del sesgo que tiene cada uno. Si eres de izquierdas cualquiera que hable algo mal del Gobierno le parecemos de derechas y viceversa.
¿Lees las críticas que se hacen de tí o de los programas en los que trabajas?
Si soy sincera en redes no. Realmente cuando yo he hecho una cosa mal ya lo sé, yo soy mi peor enemigo. Y cuando estoy tranquila con lo que he hecho no me sirve de nada estar leyendo lo que diga la gente. A mí me importan las críticas de la gente que me conoce, de mi familia y de mis amigos, y por supuesto de la gente que trabaja conmigo. Eso es lo que a mí me influye más. Lo demás es sonido ambiente que no necesito para trabajar porque sino te despistas. Yo no puedo estar pendiente de lo que opina todo el mundo, que oye todo el mundo tiene derecho a opinar.

¿Y el tema de las audiencias como lo vas a llevar porque ahora habrá más presión al ir en prime time?
La audiencia lógicamente al que trabaja en la tele le importa y el que diga que no, miente. La audiencia es esencial porque de ella muchas veces depende la supervivencia de los programas. Ahora, que a mí me va la vida en las audiencias, pues no, la gente que ha trabajado conmigo lo sabe. Ni me altero mucho cuando son buenas ni me desespero mucho cuando son malas. Yo trato de ser lineal y de trabajar para que las cosas vayan bien.
Ahora que dejas La Sexta, ¿qué piensas de la crisis que atraviesa en cierto modo la cadena con ese bajón en audiencia y cómo Cuatro le ha adelantado y TVE le supera con creces con todos sus programas de actualidad?
¿Sabes qué pasa? Que yo estuve en La Sexta cuando empezó y hacíamos un 0,3%. He estado en La Sexta cuando era clarísimamente la referencia informativa y he estado en La Sexta hasta antes de ayer cuando estaba en esta situación. Quizás ahora está más débil de lo que estábamos acostumbrados pero La Sexta trabaja mucho por y para la gente. Yo conozco a los trabajadores de La Sexta, a los de otras televisiones no, pero los trabajadores de La Sexta son buenísimos. La vida son etapas y esta etapa pasará y de todo se sacarán conclusiones.
La gente coge el mando y escoge lo que quiere ver y escuchar en cada momento pero a mí esta filosofía que tiene La Sexta de intentar ser Corea del Centro, y no me refiero al centro político, sino al centro distante de las crispaciones me gusta como filosofía de vida.
En los últimos meses se ha hablado mucho de la guerra que hay entre TVE y La Sexta. ¿Cómo ves a la televisión pública que ha apostado mucho por la actualidad y por formatos de tertulia política con Silvia Intxaurrondo, Javier Ruiz y Cintora? ¿Crees que ha hecho mucho daño a La Sexta?
Pues mira si yo tuviera un diagnóstico sobre las televisiones, tanto sobre las exitosas como las que no lo son, seguramente estaría ocupando algún puesto ejecutivo en algún despacho y no es el caso. No me compete a mí pensar si una cadena hace más daño que otra. Cada cadena es libre de apostar por el contenido que crea que debe apostar y si la gente lo consume será que es lo que quiere ver en ese momento.
En los próximos meses también va a nacer una nueva cadena como es La Séptima. ¿Qué te parece esta propuesta y lo que se está conociendo de este nuevo proyecto?
Oye, que nazcan cadenas nuevas me parece un reto. Yo estuve en el nacimiento de La Sexta y es complicadísimo poner en marcha una cadena. Vamos a ver cómo se pone en marcha y cómo se desarrolla. Levantar la persiana cada día tiene mucho mérito. Habrá que esperar a ver todo lo que propone para poder opinar.
A lo largo de estos años, ¿te ha llegado alguna oferta de otra cadena?
No vamos a vivir de la melancolía y del pasado. La cuestión es que estoy donde estoy y ahora me estreno como presentadora en Antena 3 donde estoy muy bien y muy contenta.
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Sobre la firma
Soy el editor y redactor-jefe de El Televisero desde 2015 y desde entonces he sumado para que la web se convierta en una referencia en el ámbito televisivo.




