LalaChus, el descubrimiento de 'La Revuelta': Una reina en un campo de nardos
Los programas de televisión no pueden ofrecer una muestra perfecta de la sociedad española, pero sí ajustar sus elencos cuando el exceso de testosterona incomoda.
Crítico de televisión Hay quien tiene un perro como amigo fiel, un novio o un bonsái; yo escogí la televisión. No me escondo, mi universo cultural no se entiende sin la pequeña pantalla. La critico desde el afecto que le tengo, con la distancia del telespectador eterno y la cercanía de quien lleva ya unos años trabajando dentro de ella.
SOBRE LA FIRMA
Sobre qué temas escribo
Todos los contenidos que ofrece la tele entran dentro de mi radar de observación. Principalmente, aquellos que forman parte de la televisión en abierto, pero también las propuestas más destacadas de las plataformas y del entorno digital. Mi crítica viene acompañada, en la mayoría de artículos, de un análisis de audiencias indispensable para razonar las filias y fobias de los espectadores en relación a los contenidos que ofrece la televisión en España. Por mucho que se pongan en duda, los datos nunca fallan.
Mi trayectoria
¿Cómo he terminado ganándome la vida gracias a la televisión? El camino no ha sido en línea recta ni tampoco sencillo, pero ha merecido la pena. Licenciado en Sociología y en Investigación y Técnicas de Mercado por la Universidad de Barcelona, decidí cambiar de rumbo y cursar un máster en Gestión y Creación de Contenidos Televisivos impartido por Gestmusic. A partir de ahí comenzaron mis colaboraciones en distintos medios como crítico televisivo y mis primeros trabajos como redactor en 3Cat.
Mi debut como crítico se produjo en El Televisero, y esa experiencia sentó las bases de posteriores colaboraciones en espacios que van desde Cazamariposas hasta SER Catalunya, pasando por Radio Estel y RNE. Paralelamente, he compaginado esta faceta con la de redactor o guionista en programas como el Chester de Risto Mejide o el Late Xou de Marc Giró. Sin olvidar mis inicios en el emblemático programa de la televisión catalana Joc de cartes o en el malogrado Socialité de Telecinco.
He trabajado con casi todos los grupos audiovisuales y no me caso con ninguno.
Cómo contactar conmigo:
Los programas de televisión no pueden ofrecer una muestra perfecta de la sociedad española, pero sí ajustar sus elencos cuando el exceso de testosterona incomoda.
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