Boris Izaguirre, colaborador de 'El programa de Ana Rosa', se ha sentado en el plató por primera vez después de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela que se saldó con la captura de Nicolás Maduro, y ha ofrecido su análisis de la situación de su país de origen.
El escritor se ha puesto en la piel de su padre y su hermano, que viven allí. "Cuando yo hablé con ellos el sábado, en un momento determinado pensaban una cosa que luego se ha demostrado que no es. Y creo que es la situación en la que nos encontramos. La gente que anhelaba esa intervención de Trump pensaba que iba a conseguir que Edmundo González y María Corina Machado volvieran y se pusieran al frente de ese nuevo desafío democrático. No es así de ninguna manera", ha lamentado.
Y es que, efectivamente, el ataque de EE.UU. y la detención de Maduro no ha supuesto la caída del régimen ni mucho menos. Tampoco los primeros pasos hacia la instauración de una democracia en Venezuela, que pasará a estar controlada por un Trump imperialista, con afán de emperador, cuya única pretensión es la de aprovecharse de la tierra y explotar su petróleo.
Acto seguido, Boris Izaguirre ha querido concienciar al público de 'El programa de Ana Rosa' de la nula libertad de expresión y prensa que existe en Venezuela. "Es lo más difícil de entender. La información no la pueden recibir porque no hay libertad de expresión. Ellos recibían vídeos en Whatsapps, los que tienen porque no todo el mundo tiene teléfonos con ese tipo de tecnología, ya que es un país subdesarrollado. Reciben estas imágenes ahí, pero no lo ves en la televisión ni lo escuchas en la radio ni lo lees en la prensa normalmente. La mayor prensa, el periódico 'El Nacional', es un medio que se publica a través de una web pero al que no tienes acceso por wifi venezolano. Y el director está exiliado aquí", ha explicado.
"26 años de régimen bolivariano no se deshacen en cinco días, con el riesgo de que haya una guerra civil", ha planteado por su parte Ana Rosa Quintana. "O que los militares no estén de acuerdo de nuevo y hagan un golpe de Estado o tengan todavía más poder del que ya tienen", ha apostillado en la misma dirección Boris.
Preguntado por la presentadora sobre cómo está la calle en Venezuela, el tertuliano se ha mostrado cauteloso: "La calle está contenida. Aunque no debería decir estas cosas, porque a lo mejor los comprometo a ellos, hablé con mi papá y, como es su 95 cumpleaños, le dije 'me imagino que estaréis poniendo algunas cosas a refrigerar' y me respondió: 'si nos dan tiempo, a lo mejor descorchamos una botella de champán'. Pero las cosas cambiaron radicalmente desde esa conversación a ahora". Es decir, la ilusión del primer momento se ha desvanecido mientras la incertidumbre reina.
Entretanto, Boris Izaguirre ha lamentado que Nicolás Maduro no haya recibido en prisión los vídeos con las celebraciones que se han producido en el país por su prendimiento: "Esperaba que Maduro iba a recibir las imágenes de la gente saliendo a celebrar y eso no ha pasado".
Por último, tras finalizar su análisis en el matinal de Telecinco y ante su próxima entrevista en el New York Times, Boris Izaguirre ha admitido su gran miedo a exponerse en exceso por el perjuicio que ésto pueda implicar en su familia: "Estoy pensando en cómo van las cosas. Me parece importante no estar de repente apareciendo demasiado con toda esta historia. No puedo dejar de pensar en que mi papá y mi hermano están allí".
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Sobre la firma
Soy redactor, editor y subdirector de El Televisero, portal televisivo de referencia con 16 años de historia.




