Crítica ‘Willow’: una digna secuela que se apoya demasiado en la nostalgia de la película original

Willow
Disney

Disney+ estrena este 30 de noviembre los dos primeros episodios del remake tardío del clásico de George Lucas de los ochenta: una divertida serie de fantasía, cuyo principal problema es su gran dependencia del material original

La década de los 80 dejó un buen puñado de películas que ahora son consideradas de culto. Veníamos del Hollywood de los 70, más serio, más crudo, con nuevas voces, con nuevas caras. Y los 80 fue la década de la experimentación, de las oportunidades, del miedo a la guerra nuclear, de los tejemanejes de Wall Street. Y sí, también de los avances en cuanto a efectos digitales en el cine. Entre todos esos clásicos, que hoy vemos con nostalgia, se encuentra ‘Willow’, que hoy ve cómo su historia se convierte en una serie para Disney+.

La historia comienza con un aspirante a mago en un pueblo de Nelwyn y una niña destinada a unir a los reinos, quienes ayudaron a destruir a una malvada reina y desterrar las fuerzas de la oscuridad. Ahora, en un mundo mágico en el que florecen brownies, hechiceros, trolls y otras criaturas místicas, la aventura continúa. En Willow, un grupo de héroes tendrá que partir hacia una peligrosa búsqueda recorriendo lugares más allá de su hogar. El grupo deberá enfrentarse a sus demonios interiores y unirse para salvar su mundo.

Nostalgia ochentera con identidad propia

La apuesta por la nostalgia es algo que lleva funcionando muy bien los últimos años. Las plataformas de streaming se han convertido en auténticas especialistas en ello. Para muestra clara, Netflix. Su serie ‘Miércoles‘, basada en la mítica Familia Addams, ha batido todos los récords en la plataforma. O su ‘Stranger Things‘ y su ambiente ochentero hicieron las delicias de los fans. Incluso en el cine, con el bombazo en taquilla que ha sido ‘Top Gun Maverick’. Así que, ¿por qué no iba a funcionar también una serie basada en ‘Willow‘, una de las películas más queridas de la fantasía de los ochenta?

La historia comienza 34 años después de la original, de 1988. En el primer episodio, que quizá se pasa de expositivo, se habla continuamente de los hechos que tuvieron lugar. Aquellas batallas épicas entre el bien y el mal. La valentía de Madmartigan. El buen hacer de Willow. Y la derrota de la malvada Reina Bavmorda. Se hace mención a todo ello. Y puede que sea ese uno de los principales problemas de la serie: depender tanto del material original, lo que hace que en algunos momentos falle en crear a nuevos personajes con los que conectar.

Algo que se corrige en el segundo episodio. La aparición y mayor presencia de Willow es un punto a favor, y sube el conjunto de forma increíble. Al final, él es el protagonista. Aunque si la ficción quiere tener continuidad, debe apoyar en la creación de los nuevos personajes. Aún les falta entidad. Les falta carisma. Y esperamos que la serie les vaya ayudando a crecer, porque las bases están, aunque a veces sean un poco cliché.

Unos personajes aún poco definidos

La historia vuelve a centrarse en lo mismo: la eterna lucha entre el bien y el mal. Es una apuesta más ingenua, más blanco y negro que otras del mismo corte. Busca entretener y ser un producto para toda la familia. Pero hoy en día eso ya no vale. Hemos visto en muchos otros proyectos del mismo género un giro hacia los grises. Hacia los contrastes, que no todo esté tan definido. Es posible que la serie de ‘Willow’ pueda ir también por ahí, y por momentos nos recuerda a la fallida ‘La rueda del tiempo‘. Así que habrá que darle el beneficio de la duda.

Erin Kellyman es una de las principales actrices de la producción. Interpreta a Jade. Y ya sabemos la presencia magnética que tiene Erin. Es una de las mejores intérpretes de su generación, y ya lo ha demostrado varias veces, en películas como ‘Han Solo’ o la serie de Marvel ‘Falcon y el soldado de invierno’. También destacar el personaje interpretado por Amar Chadha-Patel, que ayuda mucho en la dinámica de grupo. Pero aún les falta a todos un poco más de desarrollo, algo menos de ingenuidad.

Warwick Davis, por el contrario, sigue siendo una fuerza de la naturaleza, y desborda continuamente en cada escena en la que está presente. Él es la base de la serie, y está a gusto con ello. De hecho, la evolución del personaje es de lo más interesante de la serie de ‘Willow’, con varios giros muy bien escogidos. Aunque se echa mucho de menos la presencia de un ‘Madmartigan’. El hueco dejado por el personaje de Val Kilmer es enorme.

Un mundo digno de Lucasfilm

Y claro, qué podíamos esperar de la factura visual y técnica sino algo brillante y evocador. El reino de Tir Asleen sigue siendo bello y bien diseñado. Es verdad que en algunos momentos queda claro que el presupuesto no es el mismo que el de ‘Los anillos de poder‘. Pero da igual. Porque la música y los paisajes lo suplen con creces.

La banda sonora corre a cargo de Xander Rodzinski, experto en películas de aventuras como ‘Jungle Cruise’. Pero también se nota la mano en algunos episodios de James Newton Howard, que le da empaque al resultado final. Como también se nota la presencia de Jonathan Kasdan como showrunner de la serie. Guionista de la mencionada película de ‘Han Solo’, se pueden ver ciertas similitudes con la película de Star Wars y la serie de ‘Willow’, buscando más una aventura clásica para toda la familia, que algo más complejo y actual.

En definitiva, la serie de ‘Willow’ es una buena serie de fantasía. Sí, se apoya mucho en la nostalgia del material original, sobre todo en sus dos primeros episodios. Pero según avanza la trama, va consiguiendo una entidad propia y, si pule algunos aspectos en cuanto a sus personajes y su desarrollo, Disney+ tiene entre manos un éxito navideño asegurado.

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