Este 6 de julio bien podría haber sido el día 1 de un nuevo curso televisivo. Telecinco, que ha optado por hacer del verano un laboratorio para testear nuevas ofertas en sus maltrechas tardes, ha estrenado 'De Lunes a Viernes', su baza principal para la franja, que ha desembarcado con el arduo cometido de remontar los datos de audiencia del canal de Mediaset y, por ende, con la intención de ganarse una continuidad más allá del periodo estival.
Conducido por Santi Acosta y Beatriz Archidona, dos caras muy reconocidas en la actual etapa de Telecinco, este formato diario que viene a expandir por la parrilla la franquicia de 'De Viernes', uno de los mayores aciertos de la presente administración que marca la agenda de la crónica social cada semana; ha echado a rodar con muchas luces y, honestamente, con pocas sombras. Y esto ya es un punto de partida muy positivo y favorable después de muchos ensayos que han dado error como resultado en los últimos tiempos.
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Desde el cambio de era, enmarcado en el verano de 2023 con el fin de 'Sálvame', el grupo Mediaset ha probado con 'Tardear' primero y con 'El Tiempo Justo' después. Nos ceñimos a las ofertas troncales que fueron pensadas para temporada alta. Por eso, dejamos al margen otras apuestas como el extinto 'Así es la vida' o 'El Diario de Jorge', cuyo género, además, dista bastante de todo lo anterior.
Ambos proyectos, liderados por Ana Rosa Quintana, Frank Blanco y Verónica Dulanto y Joaquín Prat y César Muñoz, combinaron corazón, pieza clave e ineludible en Telecinco, con actualidad política. Especialmente en el caso de 'El Tiempo Justo'. Un ingrediente que ha abundado en exceso y que ha resultado repelente para el target objetivo de la cadena, alejado de este tipo de contenidos y mucho más próximo a lo que representa 'De Lunes a Viernes': una crónica social abordada desde un prisma fresco, descarado, sin reservas ni complejos y sin olvidar el entretenimiento como eje central. Esto último había quedado muy relegado en los anteriores programas, que parecían una prolongación de los matinales con poco nuevo que aportar.
"Entraña el ADN más primigenio de Telecinco y todo aquello que no se debería haber perdido en estos últimos años"
La versión en tira diaria de 'De Viernes' pone kilómetros de distancia con respecto a los magacines predecesores. Entraña el ADN más primigenio de Telecinco y todo aquello que no se debería haber perdido en estos últimos años. Es un gran show con color, mucho color, escenificado en un espectacular plató (totalmente a estrenar) que confirma que la apuesta de la dirección por este reto es absoluta. Y no podía ser de otra manera, porque, con él, Mediaset se juega mucho en unas tardes que languidecen con 'Amor o lo que surja' o 'El verano se mueve'.
Mención aparte merece el nutrido elenco de colaboradores que han logrado congregar los responsables de 'De Lunes a Viernes'. Un cóctel explosivo que mezcla a caras muy célebres y/o afines al público tradicional de Telecinco como Lydia Lozano, Karmele Marchante, Rosa Benito o Terelu Campos, que encarnan la veteranía en el entretenimiento, con figuras emergentes en la televisión como Maica Benedicto, que ha acreditado su valía en el medio a través de 'Supervivientes'. Es una advenediza en el género de la crónica social y esto, aunque parezca paradójico, supone una fortaleza más para el formato porque simboliza esa ingenuidad y pureza que escasea en TV.
En definitiva, una alineación perfecta e imprevisible (factor del que está hambriento el medio) que, sin duda, es uno de los mayores reclamos para reconectar con la tarde de la cadena de Fuencarral en un momento complicado en el que a 'De Lunes a Viernes' se le ha endosado la misión de recuperar la audiencia perdida. Por ello, además de un plantel excepcional, el equipo que encabezan Santi Acosta y Beatriz Archidona ha querido poner toda la carne en el asador con un contenido de apertura muy atractivo y goloso para aquellos que han seguido las andanzas de la saga Pantoja: la entrada -por primera vez en 40 años- en la finca Cantora.
"La apuesta por temas propios y exclusivos y por la retroalimentación, seña de identidad histórica de Telecinco"
Todo un hito televisivo que, de paso, nos deja una declaración de intenciones: ante la sequía informativa de un género como el corazón, que no atraviesa su mejor momento, la apuesta por temas propios y exclusivos y por la retroalimentación, seña de identidad histórica de Telecinco. Otro elemento que había quedado descuidado de un tiempo a esta parte y que aquí se procura recuperar.
Por el enfoque del corazón, con un tratamiento más gamberro e irreverente incluso, muchas van a ser las comparaciones con 'Sálvame' y, en realidad, esto no debería ser entendido como una crítica negativa por quienes las manifiestan. Si tanto se ha valorado el antiguo programa de Jorge Javier Vázquez, ahora sería ilógico, incongruente e hipócrita utilizar ese pretexto con una connotación dañina. Las equiparaciones siempre existen y beber de lo mejor de formatos que hicieron historia no es contraproducente. Tampoco está reñido con esos aires nuevos que también pretende traer 'De Lunes a Viernes'.
"'De Lunes a Viernes' posee muchos mimbres para reconciliar al espectador con la tele y capitalizar la tarde"

Por otro lado, destacable ha sido también el papel de Santi Acosta y Beatriz Archidona, dos novatos de la televisión (nótese la ironía) que, en su incursión en las tardes, un salto que, pese a su atesorada experiencia, da vértigo, brillan mucho más en esta ventana que en 'De Viernes'. Particularmente, Santi, mucho más disfrutón, sin corsés y notablemente suelto -al igual que Bea- en un plató diversificado en tres llamativos y visuales sets (ambientes) que propician esa desenvoltura. Un binomio que puede ser interesante porque se aprecia madera para mostrar un lado más vivaracho que está por explotar. No todas las cartas se deben poner sobre la mesa el primer día.
En conclusión, y a falta de ir siguiendo su evolución, con este primer compás de 'De Lunes a Viernes' podemos aseverar que resulta, de lejos, la mejor propuesta de Telecinco en mucho tiempo. Se percibe y se siente muy superior a todo lo ensayado hasta ahora. Visto el debut, la cadena tiene por delante grandes opciones de recobrar el pulso. La batalla será muy laboriosa, sí, y, quizás, los datos de audiencia no acompañen al principio, pero el nuevo programa posee muchos mimbres para estimular una franja que se venía observando con esquivez y desapego, para reconciliar al espectador con la tele y -ahí va un pronóstico- para capitalizar la tarde.
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Sobre la firma
Soy redactor, editor y subdirector de El Televisero, portal televisivo de referencia con 16 años de historia.
El público dicta esta sentencia a 'De Lunes a Viernes' en su estreno en Telecinco, con una opinión y comparación repetidas




