Se cumple un mes desde el estreno de 'Supervivientes 2026'. Y con la perspectiva que dan 14 galas, queda sobradamente acreditado que María Lamela es el mayor acierto de esta edición. Su apoteósico debut el pasado 5 de marzo, durante el programa inaugural, apuntó maneras. El exigente reto de recoger un legado de más de un cuarto de siglo fue superado con sobresaliente, perfilándose como presentadora revelación.
Un mes después, la labor que ha desempeñado hasta ahora ha avalado esas primeras impresiones que en la prensa ya detectamos en el encuentro que mantuvimos con ella antes de poner rumbo a Honduras. Personalmente, advertí una destreza, unas aptitudes y un magnetismo a la hora de comunicar y un dominio de la cámara que no todos los profesionales que se dedican a este sector poseen.
"Una destreza y un magnetismo a la hora de comunicar que no todos los profesionales que se dedican a este sector poseen"
Y si esa intachable, rigurosa y completa profesionalidad la aderezamos con una exquisita dosis de naturalidad, espontaneidad y con su particular retranca gallega, nos sale María Lamela. No éramos ajenos a la excelente madera de la periodista por su dilatada y brillante trayectoria en el medio, pero ponerse al timón de un transatlántico como 'Supervivientes', la mayor producción de la televisión, son palabras mayores.
Es enfrentarse a directos de cuatro horas de duración, a narraciones a ocho mil kilómetros de distancia del plató de Madrid -con múltiples vicisitudes en ocasiones por los temporales-, a conducir y arbitrar engorrosos juegos o a manejar a una veintena de concursantes en momentos de excesiva exaltación o de inadmisible letargo en un reality de este calibre.
Y siempre en su justa medida: sensible, afectiva y reparadora cuando los participantes lo necesitan, implacable en aquellos momentos en los que la situación así lo requiere y ágil y muy perspicaz en la interacción con sus compañeros presentadores (especialmente con Jorge Javier Vázquez). Funciones complejas que está resolviendo con una maestría y habilidad asombrosas; como si hubiera estado presentado el concurso toda la vida y como si fuera fácil lo muy difícil.
"'Supervivientes' ya es María Lamela y María Lamela ya es 'Supervivientes'"
En todo ello hay algo que es clave: María Lamela cree en lo que hace y lo siente. Parece baladí, pero este es un aspecto esencial. No sucede con todos los presentadores, que a menudo son la cara visible de un formato por mero trámite. En cambio, María ama y cuida el producto que representa, y de ahí el entusiasmo, la pasión y la ilusión que sirve y que traspasa la pantalla en cada una de las conexiones que realiza los martes, jueves y domingos.
A María Lamela le quedan ya pocos espectadores que conquistar. Es difícil, casi imposible, la unanimidad en la crítica, y la ha conseguido en este primer mes de aventura. 'Supervivientes' ya es María Lamela y María Lamela ya es 'Supervivientes'. Qué puntería en Mediaset con su fichaje. Deseo que se mantenga al frente del mayor número de ediciones posible porque es la mejor presentadora que este formato puede tener.
Sigue toda la información de El Televisero desde Facebook, X o Instagram
Sobre la firma
Soy redactor, editor y subdirector de El Televisero, portal televisivo de referencia con 16 años de historia.




