Este jueves 28 de mayo debía haber arrancado el juicio por la demanda que Silvia Intxaurrondo interpuso contra RTVE el pasado mes de octubre de 2025 al no estar conforme con sus nuevas condiciones contractuales y, en particular, salariales.
Estas acciones legales, que fueron adelantadas por el diario El Mundo, fueron consecuencia de una drástica modificación de sus atribuciones económicas; "de manera injustificada" en opinión de la periodista y presentadora del magacín informativo 'La hora de La 1'.
El litigio, que surgió tras un proceso de inspección de trabajo que forzó a transformar su contrato mercantil en uno de carácter laboral, se libraba ahora en los tribunales. Este jueves, como ha recogido el citado periódico, estaba fijada la vista oral a la que Silvia Intxaurrondo tenía pensado asistir a pesar de que no estaba requerida. Es por eso por lo que ha dejado su puesto en la mañana de La 1 de TVE de manera excepcional, siendo relevada por Álex Barreiro, sustituto habitual. Sin embargo, a última hora, se ha suspendido. El juicio tendrá que esperar un tiempo más.
Origen del conflicto entre Silvia Intxaurrondo y RTVE
Para comprender el origen del conflicto hay que remontarse al año 2025, cuando 'La Hora de La 1' pasó a ser una producción propia de RTVE, dejando atrás la gestión externalizada en la productora Tesseo. Este cambio fue resultado de la inspección, a raíz de una denuncia anónima, que abrió el Ministerio de Trabajo.
Los auditores concluyeron que Silvia Intxaurrondo actuaba como falsa autónoma "al desempeñar sus labores con horarios, medios y dependencia organizativa propios de una empleada por cuenta ajena". La resolución obligó a RTVE a dar de alta a la veterana comunicadora en la Seguridad Social como persona física.
Con ese modelo de producción externa disuelto a fin de cumplir con el Estatuto que rige a la Corporación Pública, que establece "la prohibición expresa de ceder a terceros la producción y edición de los programas informativos, exigiendo que cuenten con un 100% de producción interna", Silvia Intxaurrondo dejó de ser contratada externamente a través de su factoría para convertirse en personal de la casa bajo el convenio del ente público; en las mismas condiciones en las que se encuentran otros rostros como Alejandra Herranz ('Telediario 1') o Pepa Bueno ('Telediario 2').
Así, para sortear una sanción por parte de Trabajo, RTVE regularizó con celeridad la situación de Intxaurrondo en base a dicho convenio. Y aquí germinó el conflicto que nos ocupa y la mencionada demanda de Silvia, pues, como no existen sueldos en el mismo que alcancen la cuantía que la periodista vasca cobraba por programa cuando facturaba a través de su productora, afrontó irremediablemente una radical bajada de sus emolumentos.
El Portal de Transparencia de RTVE indicaba que en aquella etapa de externalización se garantizaba un máximo de 269.757 euros al año (182.000 euros anuales por la dirección y codirección del magacín matinal y 87.757 euros por su función como presentadora). Sin embargo, con el nuevo contrato laboral en virtud del convenio colectivo de la corporación, en la categoría de personal no fijo, el nivel máximo retributivo no sobrepasaba los 45.000-50.000 euros anuales.
En otras palabras, una reducción salarial de más de un 70% que Silvia Intxaurrondo consideraba injusta, denunciando una pérdida de poder adquisitivo y alegando que sus funciones y responsabilidades son las mismas ahora que antes. Por su parte, RTVE se mantiene firme en su posición, escudándose en el nuevo marco laboral que impide conservar esas estratosféricas cifras y ciñéndose a aplicar la ley para no infringir tal marco jurídico.
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Sobre la firma
Soy redactor, editor y subdirector de El Televisero, portal televisivo de referencia con 16 años de historia.




