El Televisero

Sale a la luz la «terrorífica» historia de la mítica vecina de Valencia de ‘Callejeros’

El hijo de Isabel, una de las protagonistas más viral de la historia de ‘Callejeros’ relata la historia real.

Si hay una historia de ‘Callejeros’ que sigue usándose como meme 13 años después es la de Isabel y Vicenta, las vecinas de Valencia. Fue en el año 2007 cuando las dos vecinas alcanzaron gran popularidad al participar en el programa de Cuatro.

En aquel entonces Isabel apareció en el reportaje con una bolsa en la cabeza. Años después en 2013, Vicenta, la denunciada por Isabel, fue condenada a nueve meses de prisión y 10.000 euros de indemnización a Isabel por un delito contra la integridad moral. 

La guerra vecinal entre ambas sigue usándose a día de hoy con multitud de memes y bromas en las redes sociales e incluso ‘Paquita Salas’ parodió la escena de la bolsa en la cabeza en una de sus promos en Netflix.

Pero aquella escena escondía una terrorífica historia real que 13 años después ha salido a la luz gracias a Jesús, el hijo de Isabel que ha decidido compartir con sus seguidores toda la verdad en un hilo que se ha hecho viral.

«Nunca pensé que haría este hilo pero allá vamos. Esta es mi madre y hoy os vengo a contar mi terrorífica infancia y como mi madre es una heroína para mi hermano y para mí. Nunca he hablado de este tema, supongo que por vergüenza o temor a lo que me pudieran decir o las burlas hacia mi familia. Nunca lo he hablado ni con mi círculo más cercano, ya que es un tema muy delicado para mí y rememora una época muy mala de mi vida«, empieza diciendo el joven.  

«Mi infancia estuvo condicionada desde muy pequeño por los sucesos que tanto se han dado a conocer en la TV. Sin embargo, me dolió en el alma que se ridiculizara así a mi madre y se formara un circo. No se dio a entender el miedo que pasábamos cada día, en nuestra propia casa», relata el joven valenciano.

Y es que tal y como recuerda Jesús, Vicenta, la otra ‘vecina’ les hacía la vida imposible para echarles de su casa. «Nos atemorizaba cada día. Ver a tu madre al límite de la cordura día sí y día también es algo que por desgracia sé. Mi madre luchó cada día por mantenernos a salvo a mi hermano y a mí», asegura sacando la cara por su madre.

Algo más que una broma sobre las bolsas de basura

«Recuerdo un día por la mañana que mi madre volvía de comprar y la vecina se le abalanzó y empezó a arañarle la cara. Mi madre pedía auxilio en medio del rellano, mientras yo la oía a través de la puerta. No podía parar de llorar y de sentirme impotente. Tenía 7 años», prosigue contando.

«Sé que se ha hecho mucha burla con el tema de las bolsas de basura. A simple vista, puedo entender que pueda parecer divertido y que quede bien como disfraz de Halloween o de Carnaval. Pero imaginaos que a vuestra madre le tiran orines, lejía, productos químicos. Te puedes quedar ciego o tener problemas serios de visión. Mi madre tenía un miedo atroz, nunca lo mostraba. Pero siempre se mantuvo fuerte ante la gente, no dejaba ver si cansancio ni su agotamiento. Siempre recordaré hablar con mi madre mientras lloraba porque no podía más«, rememora.

Asimismo, Jesús aclara que aunque podían haberse ido a otro piso su madre nunca quiso abandonar el hogar familiar. «Ella se negaba a dejar que esa hija de puta se saliera con la suya. El piso en el que vivíamos era de mis abuelos y ella se había criado aquí, era su casa. Imaginaos a un chaval de 7 años y a su hermano de 3 años, donde cada día salía tu vecina con un cuchillo o un cubo de lejía a decirte que iba a matar a tu madre. Que en un descuido la iba a tirar por las escaleras, que se andara con ojo por la calle», explica.

¿Pero y cómo terminó todo? El joven narra el día que todo saltó por los aires y se fueron a un hostal: «Tuvimos que huir ese día de nuestra propia casa, creo que nunca he visto llorar más a mi madre. Se desmoronó en la propia calle y nos pidió perdón a mi hermano y a mí. Yo lloré con ella, sentados en el suelo y diciéndole que todo saldría bien, que al final se haría justicia. Por desgracia, la justicia en este país va rápida para algunos y muy lenta para otros. Muchos años tuvieron que pasar para que se hiciera justicia«, dice en alusión a la condena.

«Al final, la gente se queda con la parte graciosa de la historia (que al final es la que dieron los medios) y no se intenta ver más allá. Asumo que mi madre es un meme nacional y no me importa. Me duele cuando la gente se burla de ella, pero entiendo que no lo hacen con maldad porque no conocen la historia completa», concluye pidiendo que se difunda la historia real detrás de la broma.

Por último, Jesús avanza que siguen viviendo en esa casa y cuenta cómo es la situación actual. «Seguimos en casa, pero la vecina ya se lo piensa dos veces antes de decirnos nada. Ahora ya no soy un niño al que pueda atemorizar», zanja el tema.

Y para que quede claro que es el hijo de Isabel, Jesús no duda en compartir una fotografía actual junto a ella.

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