Crítica de la semana: ‘Locomía’, el culebrón que España merecía

ANÁLISIS | Semana del 22 al 28 de agosto de 2022

En este verano anestesiante poco hay a lo que agarrarse para seguir defendiendo la televisión tradicional. Reposiciones, series turcas y programas de estreno que hubiese sido mejor que permanecieran eternamente encerrados en un cajón. Nada que ver más allá de las 10 de la noche. Así que por mucho que uno intente seguir confiando en la televisión en abierto, ante tanto sopor estival ha sido inevitable explorar de nuevo en el terreno de las plataformas de pago. 

Si me tengo que quedar con algo de todo lo visto en los catálogos online, me decanto sin pensarlo por el documental de Movistar Plus+ sobre Locomía. Una joya a la que llegas sin saber muy poco del fenómeno, pero en la que entras desde el primer momento por la efectividad y vistosidad del relato. De esos trabajos televisivos que aúnan a la perfección la antropología y el divertimento, teniendo como materia prima una gran historia.

‘Locomía’ te puede atrapar por varios costados. Si te gustan las historias de malos malísimos y de egos enfrentados eres carne de cañón para caer rendido a sus encantos. Por otro lado, si lo tuyo son los entresijos de la industria musical y la codicia que mueve sus hilos no podrás parar de degustar el placer de saborear cada unos de sus capítulos. Da igual si ibas en pañales a principios de los 90, una vez veas ese despliegue de abanicos y todo lo que esconden descubrirás su efecto hipnotizante.

Dirigido por Jorge Laplace, el documental está dividido en tres episodios, siguiendo la evolución de la banda desde su peculiar formación a su inevitable disolución. Entre medio, descubrimos la Ibiza más efervescente dentro una España acartonada, el poder de la estética por delante del talento musical y la eclosión de los horteras de bolera en el desembarco de la música de baile.

Pero el mayor descubrimiento de ‘Locomía’ es su creador, Xavier Font. Un artista multidisciplinar que aglutina todos los palos de la tragicomedia. Sin ningún atisbo de humildad y con una vanidad pasmosa, Font es capaz de reconocer todas sus maldades con la naturalidad de la mejor Joan Crawford. No conoce el remordimiento y eso lo convierte en el personaje ideal de cualquier historia. No es posible despegarse ni de lo que cuenta, ni de la imperturbabilidad de su rostro. Como un muñeco reborn, lo único que tiene vida en su cara son sus ojos.

Xavier Font es la gran revelación televisiva del 2022 y la confirmación de que todavía hay esperanza en la aparición de nuevos personajes. Nuevas viejas caras. Tal ha sido su resurgir a través del docu que ya ha sido fichado muy inteligentemente para ‘Pesadilla en el paraíso’, el reality que prepara Telecinco para los próximos meses. Desconozco si en un ambiente tan poco glamuroso como una granja, alejado de sus zapatos de punta y de la viscosidad de la noche, podremos ver a Font en todo su esplendor. Pero para un servidor ya es el gran reclamo para ver el nuevo programa de Lara Álvarez. 

A 25 días para que empiece el otoño, Locomía. Pasen, vean y relámanse del gusto.

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