Crítica ‘Vestidas de azul’, secuela de ‘Veneno’: Un necesario homenaje a la memoria trans

Por fin podemos ver la secuela espiritual de 'Veneno': 'Vestidas de azul' se estrena este domingo 17 de diciembre en Atresplayer Premium.

Vestidas de azul
Nuestras amigas vestidas de azul. | ATRESPLAYER PREMIUM

Ha tardado en llegar pero, por fin, ha llegado. Ya tenemos en Atresplayer Premium la serie que sirve como secuela de ‘Veneno‘: ‘Vestidas de azul’. Producida por Los Javis, nos cuenta la historia de los personajes que conocimos en la serie sobre Cristina Ortiz, y cómo Valeria se documenta para escribir su libro ‘Vestida de azul‘. Un libro publicado por la editorial Dos Bigotes y que busca hacer justicia a la memoria olvidada de las personas trans en nuestro país. Porque su presencia ha tratado de borrarse y de ridiculizarse. Sí, hay que vivir el presente y luchar por los derechos, pero también tenemos que saber cómo hemos llegado hasta aquí. Y, sobre todo, los nombres de las personas que se dejaron la vida para que hoy seamos un poco más libres.

Todo eso es ‘Vestidas de azul‘, un ejercicio de memoria necesario, y un precioso homenaje (aunque a veces irregular) sobre un pasado muy olvidado. Claudia Costafreda, Ian De la Rosa y Mikel Rueda toman el testigo de Javier Ambrossi y Javier Calvo a la hora de dirigir los 7 episodios que conforman la serie. Y, en el apartado de guion, nos encontramos a la propia Valeria Vegas, junto a Susana López Rubio, Javier Ferrero o Javier Holgado.

Tanto el libro de Valeria como la serie han sido un ejercicio intenso de documentación. Y gracias a esta adaptación de ATRESplayer Premium, podemos ver todo el proceso que supuso la publicación y la escritura del libro. Un libro cada vez más necesario. ¿Qué tal funciona la serie producida por Los Javis? No es ‘Veneno’, pero funciona muy bien como serie independiente.

La serie no solo aborda la realidad de las personas trans en los años 80, una época hostil para un colectivo expuesto y minoritario, sino que también muestra que no solo se enfrentan a la misoginia y a la transfobia, sino a una lucha de clases constante. Porque ese mensaje está siempre presente en ‘Vestidas de azul’ y en los avatares de las personas trans en los años 70 y 80. El clasismo de una sociedad que las colocaba como ciudadanas de tercera.

¿De qué va ‘Vestidas de azul’?

Dos años después de la muerte de Cristina Rodríguez, La Veneno, Valeria encuentra la cinta ‘Vestida de azul’, que narra las vivencias de seis mujeres trans en la España de principios de los años 80.

Una memoria necesaria

«Somos a pesar de lo que nos pasa». Quizá esa sea la frase que mejor resuma ‘Vestidas de azul’. Porque las principales protagonistas de la serie, Eva (Geena Love), Loren (Rossa Ceballos), Tamara (Chloe Santiago), Renée (Keyla Odena), Josetee (Alma Gormedino) y Nacha (Penélope Guerrero), son y siguen siendo a pesar de las dificultades y los obstáculos que les pone la vida.

Siguiendo la misma estructura narrativa que ‘Veneno’, jugando continuamente con el pasado y el presente para contarnos su historia, centra cada episodio en una de ellas. Pero, ¿quiénes son ellas? Las protagonistas de la película documental de 1983 ‘Vestida de azul’, que arrojaba luz sobre la realidad de las personas trans en nuestro país. Una película que cayó en el olvido y durante muchos años fue casi imposible de ver. Hoy en día recuperada por la plataforma de streaming FlixOlé.

«Somos mujeres que luchamos todos los días para que simplemente se nos vea como lo que somos: mujeres». La serie empieza con una sensación extraña, ya que le cuesta arrancar. Sus dos primeros episodios tienen un ritmo más lento, pero a partir del episodio 3 y, sobre todo, después de ese episodio 5 que termina con una manifestación apoteósica, ‘Vestidas de azul’ remonta y se convierte en una serie necesaria y muy a tener en cuenta. Porque sirve de memoria de esas personas trans que han sido borradas de nuestra historia.

Luchando por nuestros derechos. Siempre. / ATRESPLAYER PREMIUM

La magia sigue presente

Es verdad que se ha perdido la fuerza que tenía ‘Veneno’, sobre todo por la ausencia de Los Javis en el apartado de dirección. Pero siguen presentes gracias a su diseño de producción, siempre impecable. A lo largo de los 5 episodios que hemos podido ver para hacer la crítica, no solo nos damos cuenta la buena labor de documentación (hasta aparecen los editores de Dos Bigotes, Alberto Rodríguez y Gonzalo Izquierdo), sino la buena dirección de actores y actrices.

Encontramos a nuevos talentos que dan lo mejor de sí, como Keyla Òdena o Bimba Farelo. Pero además presencias tan importantes como un Pedro Casablanc que disfruta en cada plano, o una Paca La Piraña que vuelve a robar cada escena en la que aparece. Porque su amistad con Valeria es lo que mejor vertebra la serie, y tendrá su propia historia contada en 2025, así que tenemos Paca para rato.

Pero lo más importante de ‘Vestidas de azul’ ese mensaje que deja continuamente. Ya desde el primer episodio podemos verlo, al leer que es una serie «en memoria de Isabel Torres, Laura Frenchkiss y de todas aquellas cuya historia se quedó sin contar». Una época en la que solo podías ser en privado, o rodeada de personas como tú. Se puede ver en el segundo episodio, cuando Renée sube en el autobús de camino a Madrid. Es el único momento en el que se atreve a pintarse las uñas, porque sabe que sus padres no lo entenderían.

Las protagonistas de ‘Vestidas de azul’. / ATRESPLAYER PREMIUM

O en las confesiones del episodio 5. «A mí me gustaría contarle tantas cosas a mi madre, pero no me atrevo. Soy una cobarde». Esa vergüenza, ese miedo continuo al rechazo y al ostracismo, no les dejaba ver lo que eran: valientes por atreverse a ser quienes son. Y gracias a eso se construyó una comunidad que nos ha traído hasta el día de hoy, con una Ley Trans aprobada en el Congreso.

¿Podéis dejar de decirme que estoy guapa?

Otro de los aciertos es que trate sin tapujos el tema de la la incomodidad con el propio cuerpo, perfectamente resumida en esa frase que pronuncia Sacha, en boca de Alex Saint. Un problema continuo al que se enfrentan las personas trans, y que la sociedad no acaba de entender. Incluso muchas veces en el propio colectivo no lo hacemos. Por cosas como estas, ‘Vestidas de azul’ es un acierto.

Sí, hay veces que el ritmo decae, y que ciertas actuaciones no están a la altura de lo que se espera de una serie como esta. Pero tras ver los diferentes capítulos, tenemos la sensación de estar con nuestras amigas. Con verdaderas amigas que la vida nos ha puesto en el camino, y que nos ayuda a ver una realidad que muchas veces nos es ajena.

‘Vestidas de azul’ es una secuela que guarda todo el espíritu de ‘Veneno’, y lo multiplica en algunas ocasiones. Sobre todo con ciertos detalles que la hacen brillar. Y que nos hacen repetir continuamente esa frase que deberíamos tener marcada a fuego: «Somos a pesar de lo que nos pasa».

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